Título: en el taxi
Tags: publico, sexo, exhibicionismo,
Blog Entry: Aquí os cuento una de nuestras anécdotas: En el taxi Acabábamos de terminar de cenar con unos amigos y ya era tarde, así que cogimos un taxi para llegar más rápido casa, ya que no estábamos cerca y los autobuses pasan cuando les apetece. Nos montamos en el taxi y le dijimos la dirección a tomar y el taxista se puso a ello, un señor de unos 40/45 años con cara de aburrido. Nos empezamos a besar, relajados ahora solos pero un poco a tono de la fiesta. Mis manos se fueron a las teta de Jenny, inevitable siempre, y después a su culo y su coñito con el que jugué un poco hasta que sin querer soltó un suspiro-gemido más fuerte de lo que se esperaba… Nos asustamos no reímos, pero lo mejor fue la cara del taxista mirando por el espejo retrovisor, en su cara no había susto, ni vergüenza, ni asco, no… tenía cara de estar rezando para que pasase algo, para que montásemos alguna, una cara entre vicio, perversión y babosidad… Esto hizo que los dos nos calentásemos mucho y yo metiese mano a sus tetas, las liberase de sus ataduras, sacándolas al aire y dejase disfrutar al taxista viendo tal paisaje, que yo chupaba con ansia voraz. Jenny se excitó mucho y empezó a sobarme la polla por encima del pantalón a la vez que bajába su cabeza y me la sacaba para comenzar después a chupar. No mirábamos de frente al taxista pero veíamos claramente como su cabeza se elevaba para poder ver como Jenny se metía enterita la polla en la boca y sacudía su cabeza haciéndome gemir y empalmarme del todo, mis manos empujaban su cabeza para sentir bien como entraba y salía mi aparato de su boca. Al rato la saqué de mi polla y la aparté, bajándole de un tirón sus pantalones y su tanguita, primero le acaricié y después lamí y chupé su coño jugando bien con el clítoris y metiendo bien mi lengua en su coño para después meter un par de dedos. Ya los dos totalmente salidos y calientes nos pusimos a follar, ella se sentó sobre mí,dándome la espalda y mostrando al taxista todo lo que hacíamos, podía ver perfectamente como entraba y como votaban las tetas a Jenny a la vez que follábamos. Sabíamos que no había mucho tiempo, tenía que ser un polvo rápido, así que las sacudidas eran muy fuertes y rápidas para poder corrernos los dos. Nos avisamos cuando estábamos a punto y entre gemidos y alaridos nos corrimos los dos en esa misma postura. A la hora de pagar bromeamos con que nos podía hacer algún descuento por el espectáculo, a lo que reaccionó con vergüenza y no sabiendo que decir, pero aun así le pagamos la carrera entera, ya que independientemente del placer, es su trabajo… dormiría calentito esa noche.
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